resistencia

A veces el editor mira las cuentas y observa, sin sorpresas, que no vende. Lo sorprendente es vender, se dice, pero cuela poco. Piensa que los últimos libros eran bien bonitos, que tenían interés, que hay gente para ellos, que siempre ha sido así y que no hay que preocuparse mucho. Ya saldrá alguna novelaque evenda y nos recuperaremos, se dice. Pero cuela poco.
Mas bien le vienen golpes de ausencia, arrebatos de pasado, pánicos de vacío y piensa, sobre todo, que ya no son edaddes para estar haciendo el hostia, y que alguna vez habrá que pensar en cerrar la tienda. Normalmente esto sucede en Navidad, lo que complica mucho, no hay duda.
Por lo común el editor sigue. En la insistencia está la clave. En la repetición se encuentra la fuerza secreta de la que hablaba Marco Aurelio. Tal y como subrraya Chesterton el milagro de la salida del sol es que sucede todos los días. En la juventud que hay que tener para consumar la acción un día tras otro. Todos los días. Al editor, sin embargo, le gusta mas la vieja anécdota del coronel Aureliano Buendia que promovió treinta y dos levantamientos armados y los perdió todos.

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