azar

Corre por los e-mails del funcionariado un correo un pelín menos estúpido que los de amaneceres y espirituales amarillos.
Un maestro enseña a sus discípulos una jarra con un montón de pelotas de glof dentro.
¿ Esta llena ? , pregunta el prócer. Silencio de los alumnos. El maestro echa entonces un puñado de perdigones y, todavía, un vaso de arena y dos cañas de cerveza.
Ahora si que esta lleno. Las bolas de golf son la familia. Nuestra intimidad y fundamento. Bien construida la base llegan despues el trabajo, las aficiones y finalmente los amigos. Puede decirse entonces que la vida de un hombre ha quedado completa.
El maestro se queda tan a gusto. Todo su ser rebosa sabiduria.
Digo yo: ¿ sabe el maestro que la base, el fundamento, la familia; los que nos tocan de compañeros de intimidad, dependen básicamente del azar? ¿ que con gran esfuerzo podemos intervenir mínimamente en el asunto de los perdigones, la arena y las dos cañas de cerveza? ¿ Es consciente el maestro de que nunca nos han hablado al respecto, de que el tema del azar simplemente tiene mala prensa y nadie está dispuesto a meterle mano? ¿ que la gran mayoría de las personas viven estupefectas con lo que ha ocurrido con su vida, con las gran traición de la causalidad y del esfuerzo?. ¿ El maestro es tonto o ya ha comenzado la campaña electoral ?
Escribir sobre el azar, forzar su conocimiento, simplemente mostrarlo mondo y lirondo, es tarea de los grandes. Azar y necesidad, ya se ha dicho. Ese es el gran tema.
El editor trabaja ahora mismo sobre un original que toca este palo. Como si no quisiera la cosa, el autor ha tenido el valor que nos falta al resto.
Feliz navidad. El cielo debe ser algo así como un lugar donde mi padre anda poniendo el nacimiento.

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