notas

No se muy bien de donde me viene esta pasión por el coleccionismo. A veces pienso que más tendría que ver con los escritores , pero ellos andan ahora entregados a tareas de seducción del éxito y es posible que no deparen en las pequeñas piezas que para algunos de nosotros son la esencia misma de la vida.
Hace tiempo que guardo notas perdidas en los libros que saco de las bibliotecas : recordatorios, anotaciones, pensamientos… Una forma de relación con los que leyeron antes el texto. Una cofradía secreta a la que ni siquiera sabemos que pertenecemos. Al principio pensaba en montar un libro pero como siempre me ha parecido mejor guardarlas para mi en vez de gastar papel y llegar a lugares donde nadie me había llamado.
Ayer encontré esta:
Ir peluquería : hacer cejas y bigote, comprar botas negras, comprar vaqueros, lavar ropa, comprar suavizante ropa color, ver online » La última seducción «.
Esta metida en la página 211 de un extraño libro de autoayuda titulado » El Monje que vendió su Ferrari».
El tenor de las notas tiene que ver – es mi hipótesis – con el libro en cuestión. El libro es leído por el tipo de personas que dejan este tipo de notas, etc. La aventura comienza cuando una nota como esta apareciera en » Vida y Destino » , por ejemplo.
¿ Que les parece ? ¿ Serían tan amables de mandarme cualquier cosa que encuentren al rspecto ?

2 comentarios

  1. ¿Se imagina, Sr.Editor, que después de la retahila de recordatorios de la peluquería, las botas y demás, hubiera escrito: "ir al putiblub"?

    En plena era de las tecnologías, I-Pods, I-pads, net-books y pichas en vinagre, yo llevo siempre encima una agenda de bolsillo de piel, de las de anillas y recambio anual. Allí me apunto desde las tareas, fechas o recordatorios varios hasta cualquier reflexión que me venga a la cabeza, temas sobre los que escribir en el blog, etc…

    Las agendas de siempre me parecen un objeto romántico.

  2. Reconforta no saberse único en sentir curiosidad por los papeles olvidados en los libros de la biblioteca, en intentar poner cara a quienes subrayaron el libro y destacaron unos párrafos que pueden indicar su afinidad con nosotros, o todo lo contrario… hasta siente uno la tentación de iniciar una correspondencia imposible con esos desconocidos.

    No trata de lo mismo pero tiene cierto nexo con esta historia, y quizás el editor pueda ver este cortometraje, "Schnecketraum" (El sueño del caracol) en un momento de aburrimiento…

    ¿Qué es este blog sino una gran nota que el editor nos raciona por fascículos, haciendo que tropecemos periódicamente con sus palabras y hasta nos atrevamos a emborronar tímidamente los márgenes de su texto?
    L.Q.

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