Javier, Juanjo y yo hemos ido a Cuenca a por 75 ejemplares de una edición limitada de » El Cantar de los Cantares» en la traducción de Fray Luis. Llegamos bien, así que nos dió tiempo a dar un paseo por la hoces y entrar un ratito en el museo para saludar la obra de Zobel, Guerrero, Torner y Rivera que tiene un cuadro que es gloria bendita en mitad del recorrido. ! Que bonito es ese museo! ! Como se sostiene con la limpísima ayuda de la Fundación, con ese sentido de recién estrenado que tiene que tener todo museo !.

Luego hemos probado unos vinos de Uclés estupendos, muy modernos, casi de diseño, pero encantadores de trato y de concepto. ! Hasta uno dulce con variedad de garnacha que no conociamos ninguno en nuestra ignorancia de bebedores!. La comida bien, sin florituras.

Lo mejor del día ha sido una cuajada rumana que han servido de postre con trocitos de leche frita. De verdad, emocionante. Allí tan chula puesta en la carta como ejemplo humilde de lo que puede aportar la emigración y los empresarios inteligentes. Sin hacer ruido ha supuesto un ejemplo magnífico de la bondad de las cosas, de la riqueza de la diversidad y de la grandeza del que recibe.

! Dios bendiga a los bodegueros ! , dijo Santos resumiendo el asunto.

Ya me gustaría a mi encontrar una cuajada literaria directamente llegada de las cocinas de la emigración y ofrecerla así de auténtica en mi pequeño catálogo de editor de provincias.

Me centro ya en la presentación del libro de Jesús Quijano en revindicación de la actividad política el próximo día 22 de marzo. La presentación de un libro es siempre la celebración de un hombre. Y en esas estamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.